domingo, 30 de octubre de 2011

Juicios: “Argentina es un ejemplo para el mundo”

Ramón Ábalo

Desde el 6 de este mes que transcurre, gran parte del pueblo se siente transportado a una especie de euforia colectiva, pero especialmente para los organismos de derechos humanos. Efectivamente, el 6 fue dado a conocer por el Tribunal Oral y Público N° 1, de la justicia federal de Mendoza los fallos contra cinco genocidas culpables de crímenes de lesa humanidad por su activa participación como integrantes de las fuerzas represivas.

Esta semana última se conocieron fallos similares en la provincia de San Juan, por apropiación de una beba, hija de desparecidos, hecho cometido por las mismas fuerzas criminales, y, en el pináculo, las condenas en la llamada megacausa de la ESMA. Como dice el abogado Horacio Méndez Carrera, abogado querellante por las víctimas francesas en dicha causa: "...ningún país del mundo logró lo que hizo la Argentina en materia de derechos humanos al condenar a Alfredo Astiz, Jorge “el Tigre” Acosta y otros represores más", agregando que, "la Argentina es un ejemplo en el mundo entero, no hay país que haya hecho lo que se hizo aquí. Abogados de Europa nos ponen como ejemplo". Méndez Carrera fue nombrado por el gobierno francés hace 25 años para intervenir en los casos de 18 ciudadanos franceses desaparecidos durante la dictadura, entre ellas las monjas Alice Domon y Leonie Duquet. La mayoría de estas condenas, tanto en los casos de Mendoza como de San Juan y la ESMA, son a cadena perpetua y a cumplirlas en cárcel común, con lo que se convierten en hechos históricos para la vida democrática de nuestro país.

La euforia tiene que ver también con los resultados de la consulta electoral del domingo pasado. El que haya ganado por tan amplio margen la representación política de la presidenta Cristina de Kirchner, con aportes de la gran mayoría de las provincias, resalta aún más porque es debido - el resultado electoral - sin lugar a dudas, con las decisivas políticas de derechos humanos del gobierno nacional con expresiones similares en las provincias, tal el caso de Mendoza. En todos los juicios, tanto la nación como las provincias, son querellantes contra los genocidas, que incluye aportes concretos de elementos para afirmar y contener a los testigos, sus familiares, la seguridad de los mismos y todo tipo de acciones para el mejor desempeño de la justicia, los tribunales, los jueces, los fiscales, las víctimas en las personas de los ex-presos y presas y los familiares de los desaparecidos.

La visión del abogado Méndez Carrera es una de las ya cientos de similares afirmaciones que devienen de gran parte del mundo, pero que se acentúan cuando se conocen las dificultades de todo tipo que tienen países hermanos para concretar un cometido de verdadera justicia por los crímenes de lesa humanidad sufridos por sus pueblos. En la patria de Lula, con una dictadura de más de una década y con víctimas de la represión, los esfuerzos por verdad y justicia son reprobados en los marcos institucionales, pero que responden a las todavía poderosas presiones de los sectores comprometidos con los genocidas. Igual en el Uruguay, con el agravante que este mismo lunes, según las normas legales y la constitución, podrían ser enmarcados esos crímenes en las oscuridades de la prescripción. El presidente charrúa ha manifestado que mediante un recurso institucional y jurídico evitará que definitivamente en ese país no haya justicia por los crímenes cometidos por una dictadura no menos sádica y criminal que las del resto de los países de la región, que sufrieron esa cruel epidemia antihumana que está dejando de ser endémica. La Argentina señala el camino para que ello sea así.

La Quinta Pata, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

Una memoria (II)

Hugo De Marinis

Una memoria (I)

Inteligencia

La reunión con el tipo que me tocó de inteligencia constituyó el único momento en Río Santiago en que dudé de la sabiduría de haberme presentado a cumplir mi deber de ciudadano con el servicio militar obligatorio. Más que lo que dije que me preguntó no me acuerdo, pero sí que se levantaba a menudo con unos papeles y desaparecía por una puertita para volver al rato. Tantas veces lo hizo que me puso nervioso. Además el aspecto del tipo me resultaba familiar, aunque sus modales para interrogar los comparaba a los de un amateur, en especial cuando pretendió apurarme: “¿estás seguro de lo que decís?” A lo que por supuesto respondí que sí.


Después evalué que esa apretada medio floja se la debía hacer a todos, por lo que me despreocupé apenas salí del cuartito nocturno y mal iluminado en que esos interrogatorios tenían lugar. Ni idea del infierno que mi familia atravesaba por el secuestro de mi hermana.

Una gorra
Al principio uno no conoce a nadie entre los que comparten penurias pero cuando las peladas dan lugar a la examinación más detenida de rasgos y gestos, se descubren vecinos de barrio, compañeros de la escuela primaria y secundaria y hasta del jardín de infantes. Con estos uno se busca y agrupa para sentirse menos solo en un medio tan hostil.

Había uno de apellido Vargas con quien compartimos jardín de infantes en la escuela Tiburcio Benegas. Nos fuimos amigos, solo conocidos. Después nos volvimos a encontrar, sin acercarnos demasiado, en el segundo año secundario del Liceo Agrícola y Enológico Domingo Faustino Sarmiento, cuando quedaba en la calle Alberdi de Guaymallén. Ahora reunidos en este lugar, una tarde de solcito, aburridos de estar sentados en la cancha de fútbol decidimos largarnos a conocer las instalaciones sin percatarnos que el jarrito de aluminio colgando de nuestro cinturón nos identificaba ante cualquiera como “colas” y nos hacía pasibles más que de sanciones, de las cargadas y humillaciones de los conscriptos “púas”.

Caminamos como si estuviésemos de paseo y mirándolo todo como se mira por la primera vez cuando una mano diestra emergió de una ventana y le arrebató la gorra a Vargas. Este saltó como con resorte hacia la ventana, porque perder la gorra significaba castigo, en especial si te agarraba el súper pibe. Lo vi salir por la puerta contigua solo unos instantes después, a salto de rana con los brazos adelante y observando con escepticismo a quien lo comandaba, muy probablemente el mismo colimba que le arrebató la gorra: no sabíamos distinguir todavía un cabo segundo de un soldado viejo.
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Dilema ético: había que recuperar la gorra de la misma manera en que se perdió porque la perversidad del sistema indicaba que no se sancionaba al ladrón sino a la víctima y uno por más conciencia que tuviera no podía cambiar las reglas en medio del purgatorio sin correr el riesgo de delatarse. Me comprometí con Vargas a ayudarlo a agenciarse otra gorra antes del rancho nocturno cuando nos amuchábamos de tal manera frente al comedor que hasta se podía elegir y medir la gorra que se iba a afanar. El asunto era realizar la fechoría y olvidarla al segundo siguiente. Así sucedió. Aprendimos desde ese incidente que cuando se estaba amontonado se precisaba llevar la gorra en la mano o ponérsela bajo la chaqueta. También a caminar a distancia prudencial de las ventanas.

Flaco al que le afanaron todo y otro que predicaba en el desierto
Era un chico alto y delgado del gran Buenos Aires al que los zumbos a cuyo cargo estábamos los nuevos hacían sentar solo en el medio de la cancha. Ni siquiera lo pusieron con el otro grupo separado y al costado que andaba de civil: los testigos de Jehová. El chico alto y delgado vestía una camiseta y un pantalón azulados, gastados y calzaba unas zapatillas viejas que algún piadoso púa le habría regalado.

No se me borra su cara de sorpresa. La misma que llevábamos puesta el resto de los nuevos pero que por autodefensa no mostrábamos. Este pibe no era capaz de tal cosa y a la mayoría le partía el alma a pesar del esfuerzo de la suboficialidad – cebada en maldades peores – para enseñarnos a que lo agarráramos de punto. En verdad observé a más de un cola regalarle algo de lo que cargábamos en nuestras botonas bolsas marineras, nos sobrase o no. En una de las pocas muestras de rebeldía de esos largos meses chiflábamos a los zumbos cuando le pegaban al chico, o cuando al entregarnos las encomiendas que nos enviaban las familias, nos robaban enfrente lo poco que hubiese de valor.

* * *

Me enteré después de que salí de baja que habían secuestrado a tres o cuatro colimbas de Río Santiago. No sé si habrá sido uno de ellos, pero había otro, morenito y bajo, vestido de cola con el jarrito en el cinturón como nosotros, que promulgaba que no nos dejáramos engrupir por estos milicos y que nos resistiésemos a los abusos. Hablaba como los militantes del ERP. Solo lo escuché un par de veces. Me sentía orgulloso de mi ateísmo pero le rogué a Dios que se callara la boca, y no debo haber sido el único.

Esto traté de compartirlo posteriormente por si sirviera para buscar a estos pibes pero nunca supe su nombre y con la descripción no llegábamos a ningún lado. Gente de derechos humanos me aseguraba que un militante por más ingenuo que fuera no iba a arriesgarse así, que lo más probable es que fuera un señuelo, pero el chico este parecía tan genuino…Sí es cierto que en el tiempo que me tocó estar en la marina jamás escuché a ningún soldado mención o manifestación a favor de organizaciones guerrilleras ni a partidos de izquierda, aunque los gestos de la convivencia me llevaran a imaginar que en mi “camada” unos cuantos fueron simpatizantes de los frentes políticos del campo popular.

Destino
Lo primero que pensé al gritar mi nombre y matrícula – 422.223 – en un galpón atestado, y me respondió un pinche cabo segundo, “Río Grande”, fue que me habían dado la cana. ¿A quién se le ocurriría que existiese un lugar en Tierra del Fuego llamado Río Grande y que ahí se hallara el Batallón de Infantería de Marina N°5? Batallón de triste fama un tiempo después, por la guerra de Malvinas: gran parte de las bajas que nos propinaron los británicos provenían de milicos estacionados allí.

* * *

Cambio de indumentaria – ropa de zona – cuyo ítem más preciado era la gorra con orejeras que creí fantástica porque las mañanas de La Plata se habían puesto frías y venía al pelo, hasta que el súper pibe me la quiso quitar y me le pude escapar. Las orejeras debían permanecer abotonadas por la parte superior y no bajárselas bajo ninguna circunstancia, a menos que estuvieras comprobadamente solo.

No habrían transcurrido más de dos días y otro paso por inteligencia, que una madrugada ya nos pusieron rumbo a Ezeiza. De los que me despedí en Río Santiago no volví a saber nunca más nada de ninguno. Incluido Eduardo César Vargas, el del jardín de infantes y del Liceo Agrícola. Menos de un mes ahí y uno que creía volverse a separar de hermanos y amistades griegas. Ahora era el momento de arrimarse a los que vestían como uno, con el uniforme fueguino.

Se me habían acabado las provisiones, la guita, los puchos y los chocolates que me mandó mi madre y sobrevivieron al pillaje de los zumbos inferiores. Para colmo un ñato grandote me recomendó que me encargara del cuidado de un petisito de Las Heras, desvalido, el vivo retrato de una bruja, pobre pibe, que a su vez le había sido confiado por unas chicas en Mendoza. ¿Qué le iba a decir? Por suerte unos muchachos campesinos de la zona de Tunuyán y otros del este nos adoptaron a los dos compartiendo lo que tenían y brindando su solidaridad hasta que a cada uno se le asignó su puesto definitivo en destino. Solo me acuerdo el nombre de uno de ellos: Nicolás Sosa.

El Electrodo
El nombre en era Electra. Con el tiempo y la familiaridad le empezamos a llamar electrodo. Tenía cuatro hélices y mucha confianza no inspiraba. Pero más que por las hélices, por el solo hecho de ser avión y también porque casi ninguno de los reclutas que lo montamos había subido a uno jamás en su vida.
Llamaba la atención una especie de lujo mesurado en la cabina, y la sonrisa de las azafatas. Hasta ese momento solo nos habían propinado órdenes, patadas, coscorrones y perfidias varias. Hasta los cabos segundos que venían con nosotros, los más zafados, habían moderado el trato y sus demandas. El despegue me hizo acordar a la sensación que daba en el estómago cuando te dabas una vuelta en las sillitas voladoras de los parques de diversiones. Ahora la cuestión iba en serio. Me di cuenta cuando miré la cara de espanto de Nicolás Sosa y de Moisés Savino Bustos, que así se llamaba el chiquitín que me habían encargado y que eran mis compañeros de asiento, en el medio y pasillo.

(Continuará)

La Quinta Pata, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

Rictus

Sergio Peralta
*
La fotografía ayuda a las personas a ver.
Berenice Abbott
El ejercicio de mirar el mundo a través del lente de una cámara desde hace 30 años me ha permitido entrenar el ojo para percibir cosas que habitualmente no se ven. Por supuesto que el tiempo transcurrido sin sensibilidad es igual a una ecuación sin solución, solo sirve para masturbarse mentalmente.
Digo todo esto porque desde hace mucho me llamó la atención la forma de los labios de los militares, o mejor dicho la forma que adquieren ante un determinado movimiento muscular. Lo percibí en los setenta cuando hice el servicio militar, plena dictadura. Los uniformados nos trataban como a escorias humanas; un tiempo después pudimos saber, toda la sociedad, lo que fueron capaces de hacer. Pero volviendo a los labios yo notaba que formaban un arco hacia abajo y que rara vez se le veían los dientes en una sonrisa. Los apretaban y estos se deformaban en una triste figura. Cuando leí la nota que Beatriz Sarlo publicó en la edición del día lunes del diario La Nación, instintivamente volví al encabezado para ver su foto; era la misma forma de los labios. Digo que volví al encabezado por la duda que se instaló en mí. Se escuchó muchas veces que sería bueno tener opiniones diferentes, inteligentes, de intelectuales que honraran justamente a la inteligencia, para confrontar con las de los intelectuales que apoyan a la gestión de un gobierno nacional y popular. Pero lo escrito por Sarlo cae en lo miserable, intelectualmente miserable. Haciendo ejercicio de algo que ella critica y que usa con una frecuencia pasmosa, hago un recorte de su recorte. Sarlo dice “La Presidenta Viuda fue la protagonista y la directora de la obra, una creación suya y de un grupo muy chico de publicitarios e ideólogos, que la dejó hacer y perfeccionó lo perfeccionable. En lo esencial, una autoinvención.

Después del entierro de Néstor, Cristina Kirchner dispuso casi de inmediato todos los elementos de la puesta en escena y vestuario: su luto, su palidez (atenuada con el transcurso de los meses), su figura erguida, su voz potente, que podía quebrarse por la emoción que ella misma se provocaba al mencionar al marido ausente. La Presidenta hizo una actuación de alta escuela, mezcla de vigor y emoción; se colocó a sí misma al borde del llanto y se rescató por un ejercicio público de la voluntad. Es la gran actriz de carácter sobre un escenario diseñado meticulosamente por ella misma”. La nota es mucho más extensa pero solo quiero recortar esto porque evidencia que aún con inteligencia, con grandes dotes de escritora, con argumentaciones se puede construir un relato miserable. Se puede desconocer una historia de años de militancia y de amor, profundo amor y leer sesgadamente como los labios una situación determinada. Pero no solo que hay “ver” fotos de esta escritora, busquen imágenes de Tomas Abraham, de Lanata, Carrió y siguen las fotos para ver una interminable galería de labios apretados formando un arco tensado hacia abajo. ¿Macri? por las dudas aclaro que hablaba de intelectuales.

Los Barriales*

La Quinta Pata, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

“El Grito” según Nietzsche, y cómo convertirnos en creadores de una vida plena y dichosa

Silvina Agüero

El cuadro pintado por Edvard Munch, significó el comienzo de un verdadero proceso revolucionario para el mundo artístico y la obra cumbre que daría origen al movimiento de vanguardia expresionista. Friedrich Nietzsche realizaría luego un rico análisis antropológico del significado de esta pintura para una sociedad que comenzaba a transitar los trágicos destinos bélicos del nuevo siglo XX.

Corría 1893 y el amante público del mundo del arte contemplaba asombrado la obra que Edvard Munch lanzaba a la humanidad, El grito. Esta pintura significó, en 1905, el inicio de una vanguardia que acentuaba sentimientos de angustia y horror; el expresionismo y también el primer escalón en un profundo proceso de transformaciones en una sociedad que abandonaba la alegría y todo lo apacible por lo dinámico, la problemática y lo belicista que significaría la primera guerra mundial en los inicios del siglo XX, junto con la llegada del automóvil y de los anuncios luminosos.

Edvard Munch nació en 1863 y su familia prontamente murió víctima de la tuberculosis. Esto generó en él una gran angustia y depresión, las que volcaría en casi todas sus obras. Vivió toda su vida en Alemania y murió en absoluta soledad en 1944.

En su obra El grito, podemos observar un paisaje en fuertes colores naranjas-rojizos, que envuelven a la figura protagonista, la que toma su rostro con sus propias manos ante el horror que siente. Aunque en el año de la creación de esta obra, 1893, el expresionismo aun no había comenzado, esta pintura marcó un verdadero antecedente de esta vanguardia, que nacería en 1905.


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Friedrich Nietzsche, realizaría luego un rico análisis antropológico de esta inmortal obra de Munch. El pensador y los filósofos de la sospecha, pusieron en duda que podamos acceder directamente a la realidad, es decir, que consideraban al sujeto totalmente distinto del objeto.

En “El Grito”, Nietzsche plantea que se observa a un hombre asustado, gritando por la horrible sociedad que lo rodea. Es partiendo de esta base que el pensador afirmaba que: acaso existan fanáticos puritanos de la conciencia que prefieren morir sobre una nada segura, antes que sobre lo incierto…

Es decir, que lo que Nietzsche cuestionaba, es esa eterna costumbre del hombre de elegir no pensar antes que analizar su vida y el mundo.

Para poder comprender claramente lo que el filósofo nos propuso, es interesante que conozcamos sus claves nietzschianas:

- Hay que resaltar los valores que son en verdad vitales.
- Celebremos la alegría de vivir.
- Utilizar el poder como intuición, como fuerza.
- Debemos luchar contra toda cultura que niegue la plenitud.
- Dudar que sólo la razón sea el centro del Universo
- La moral judeo-cristiana pone énfasis sólo en el sufrimiento y no valora que podemos cambiar las cosas para una vida plena y dichosa.
- La Ilustración, en realidad, esclaviza al hombre con el progreso, la ciencia y la razón.

En conclusión, Nietzsche sostenía que: nuestra moral occidental es falsa y el hombre debe ser el creador de los valores de un “Hombre Nuevo”, para lograr vivir en plenitud, alegría y armonía.

La Quinta Pata, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

Decenas de razones para seguir peleando

Ramón Ábalo

Ya estaba cantado, pero lo que da más claridad, paradojalmente, son las cifras finales de la jornada electoral del domingo pasado. La contundencia confirma la estatura de estadista y política de Cristina al frente de la administración de la Argentina. Contundencia que ha dejado a varios en el pozo profundo de la decadencia final, sin destino en los asuntos públicos.

Contundencia que tiene cimientos en más de cien razones y que sobran para afirmar la construcción definitiva de una Argentina nacional y popular según se afirma como "un modelo" como también como una bandera de futuras e inmediatas luchas contra enemigos perdidosos pero no vencidos. Razones para seguir peleando por algo tan sencillo como humano: un país mejor. Son cientos pero algunas alcanzan para azuzar nuestro espíritu, nuestras energías y afirmarlas como presente y futuro.

Algunas:
Sistema previsional y social:
Eliminación de las AFJP - Jubilación de amas de casa - 2.300.000 nuevos jubilados que tenían aportes parciales - Asignación universal por hijo - Asignación mensual por hijo y embarazo - Monotributo rural gratuito - Educación y cultura: seis por ciento del PBI (antes sólo el 2%) para educación - Derogación de la ley Federal de Educación - Distribución de más de 3.400.000 netbooks para estudiantes secundarios - Construcción de más de 1.200 escuelas en todo el país y más de 600 en proceso - Ley de educación sexual integral - Reactivación de las escuelas técnicas - Nuevas universidades nacionales - Reconocimiento de los pueblos originarios.

Salud: Ley de prescripción de medicamentos genéricos - Entrega de medicamentos gratuitos a 15 millones de personas - Cobertura médica gratuita a embarazadas y niños de hasta 6 años - Descuento de hasta el 100% por el PAMI.

Economía e infraestructura: Salida del default - Renegociación de la deuda externa con quitas de hasta el 70% - Crecimiento económico sostenido, entre el 8 y el 10% anual - Superávit fiscal y comercial de 27 mil millones de dólares entre enero y septiembre del 2011 - Reservas récord del Banco Central - Subsidio al boleto del transporte público de pasajeros - Sustitución de importaciones en defensa de la producción nacional - Producción récord de producción de automotores - Ley de suspensión de ejecuciones hipotecarias para viviendas únicas - Aumento del consumo interno en todos los órdenes.

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Industria, ciencia y tecnología: Creación del ministerio de ciencia y tecnología - Repatriación de más de 800 científicos - La producción de energía eléctrica creció más del 45% - Polo tecnológico en Tierra del Fuego - Por primera vez las exportaciones industriales superaron a las de origen agropecuario - Fabricación de trenes de doble piso para varias líneas ferroviarias.

Trabajo: Derogación de la ley de flexibilización laboral - Desocupación en el 2010 del 7,4% - Programa de apoyo a Pymes para la generación de empleos - Aumento del trabajo en blanco - Demanda judicial contra el empleo esclavo - Participación de la fuerza de trabajo en más del 45% del PBI.

Política nacional e internacional: Cancelación de la deuda con el FMI - Rechazo a las directivas y presiones del FMI - Respuesta efectiva ante la crisis mundial - Fin de las relaciones "carnales" con Estados Unidos - Rechazo al ALCA en el 2005 - Nacimiento del Unasur - Firma del código aduanero en el marco del Mercosur - País referente en el G20 - Creación del Banco del Sur - Democratización de la acción política - Ley de medios en sustitución a la de la dictadura - Convocatoria a la militancia activa de los jóvenes.

Hay más pero falta mucho más, como una ley del sistema financiero, de la tenencia de la tierra en manos extranjeras (ya se presentó el proyecto por el poder ejecutivo), la minería, el agua, los glaciares, la especulación financiera, la corrupción, las corporaciones. Y como nada es gratuito, la fortaleza de las políticas del gobierno serán posibles con la amplia participación popular. El espacio que no ocupemos, será tierra libre para los enemigos del pueblo y la nación. Así de clarito.

La Quinta Pata, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

UNCuyo intercambia saberes con 43 familias del departamento de San Carlos

Un aprendizaje con otro aroma

Como parte de un programa de extensión de la Universidad Nacional de Cuyo, alumnos de Ciencias Agrarias, Comunicación y Diseño ayudan a fortalecer la organización de 43 familias productoras de plantas aromáticas y condimentos.


En Chilecito, Tres Esquinas y Pareditas, departamento de San Carlos, Mendoza, se elabora la mayor cantidad de orégano del país. La Universidad Nacional de Cuyo interviene allí: su departamento de extensión lleva adelante un proyecto para mejorar la producción de cooperativas familiares, con el fin de “contribuir al crecimiento de un polo productivo autogestionado”. Los actores involucrados son 43 familias de Chilecito y Tres Esquinas, integrantes de las cooperativas Agricultores del Valle y Aromáticas Sancarlinas, que recibieron, para su desarrollo, financiamiento del ministerio de agricultura nacional.

La entrada de la universidad en las cooperativas tiene dos vertientes. Por un lado, fortalecer su organización y comunicación interna, así como el posicionamiento de sus productos en el mercado. Aquí actúan estudiantes de Comunicación Social y de Diseño. La otra pata contribuye directamente en la producción: estudiantes de ciencias agrarias ayudan en el desarrollo de un vivero propio, que permite a los pequeños productores contar con la posibilidad de acopio y clasificación de sus plantas que, entre otras cosas, les imprime mayor valor agregado. La propuesta alcanzó también a un instituto terciario de la región y a la Secretaría de Extensión del INTA local.
“Nuestra cooperativa estaba medio caída, medio parada. La universidad nos dio un espaldarazo que nos hizo animar – relata Juan Montoya, presidente de la cooperativa Agricultores del Valle, que cuenta con doce años de vigencia. Por un lado nos ayudan a organizarnos mejor y nos están armando una marca, que nunca tuvimos. La otra parte es la del vivero, donde tenemos distintas clases de orégano, manzanilla, estragón, menta”. Claudio Chávez, presidente de la otra cooperativa, Aromáticas Sancarlinas, creada en 2009, destacó: “La ayuda que hemos tenido es prácticamente de la nación. Si lo hacíamos por medio del municipio, había que pasarlo a provincia, iba a ser más difícil. Con los técnicos de la subsecretaría (de agricultura familiar de la nación en Mendoza) pudimos unir a la gente y armar la cooperativa. Después vino el trabajo con la gente de la universidad, que ya son como uno más de nosotros”.
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La iniciativa universitaria es parte de un conjunto de 35 proyectos llamados “Mauricio López” – en homenaje a un profesor desaparecido – dependientes de la secretaría de extensión de la UNCuyo. “La incorporación de estas prácticas busca abrir un nuevo paradigma al sistema universitario, donde se promocione un diálogo de saberes con la comunidad – sostiene el coordinador de los proyectos, Rodrigo Touza. La primera convocatoria fue en 2008, cuando se presentaron 17 proyectos. Hoy estamos en la cuarta convocatoria, con 35 proyectos. Están participando más de 400 estudiantes, graduados, docentes y personal de apoyo académico (no docentes). Actualmente estamos trabajando con 72 organizaciones sociales e instituciones públicas. Los proyectos están llegando a siete mil personas – dice Touza, y agrega – es un cambio de paradigma pedagógico, es una práctica educativa en contextos no tradicionales, no áulicos. Con todo, es una experiencia es muy rica.”

Para el coordinador del proyecto docente de extensión rural de la Facultad de Ciencias Agrarias, Guillermo Ander Egg, “ya han logrado fortalecer la visibilidad y el posicionamiento de este polo de desarrollo de aromáticas. En cuanto a la producción, el vivero les sirve para autoabastecerse, y para diferenciar el orégano por clase y calidad, ya que antes lo vendían por bulto y, al no poder acopiar, se apresuraban en la venta”, dice Ander Egg, delegado a su vez de la subsecretaría de agricultura familiar mendocina.

Las experiencias de Chilecito y Tres Esquinas tuvieron sus particularidades. “Eran dos realidades distintas: una cooperativa traía la experiencia y la otra, el impulso inicial. Había que nivelar y trabajar con las dos – comenta Daniela López, estudiante de comunicación social de la UNCuyo. Íbamos todos los lunes. Viajábamos 110 kilómetros desde la ciudad donde estudiamos. Nos encontrábamos a las siete de la tarde con los productores y volvíamos a casa a las once, aunque a veces nos invitaban a cenar y nos quedábamos.”

Las cooperativas recibieron, por parte de la nación, un subsidio de 400 mil pesos cada una. Esto fue destinado a fondos rotatorios, a la compra de maquinarias y la construcción de galpones. La intención ahora es sumar a otros productores y formar una tercera cooperativa para ampliar el polo productivo de la zona.

Informe: Agustín Saavedra.

Página 12, 28 – 10 – 11

La Quinta Pata

Una democracia mejor

Primera sentencia por los crímenes de la ESMA

Nuestra democracia ha crecido y se ha hecho más digna con la primera sentencia en la mega causa judicial por los crímenes cometidos en la ESMA.

La ex Escuela de Mecánica de la Armada, ESMA, se constituyó muy temprano en un símbolo. Aunque fue uno de los más de 500 lugares de detención clandestina existentes durante la dictadura militar, lo ocurrido en ese predio condensa los formatos y modalidades más perversas que adquirió la represión: infiltración, secuestro y tortura, maternidad clandestina, robo de niños, sometimiento a servidumbre de las personas detenidas, violencia sexual, pretensión de "reeducación" y recuperación de los secuestrados para los fines de la armada, mano de obra esclava para la represión, robo de bienes, asesinato de detenidos inermes, "vuelos de la muerte" arrojando a prisioneros vivos a las aguas del Río de la Plata y del océano para eliminar los rastros de su existencia.

El edificio que pretendió ser demolido por el presidente Carlos Menem para crear "un espacio verde de uso público como símbolo de la unión nacional", fue recuperado en el año 2004 por el presidente Néstor Kirchner para convertirlo en el espacio para la memoria y los derechos humanos.

Ayer fueron derrotados los esfuerzos por negar la condición humana de los opositores políticos que estuvieron allí cautivos y por negar también, en los años posteriores, que los hechos tuvieron lugar.

Por esa victoria enorme y vivificadora, gracias a los sobrevivientes, que tuvieron la valentía de dar testimonio sobre su experiencia aún en plena dictadura, cuando los relatos resultaban inverosímiles. Gracias a las familias de todas las víctimas por persistir en la búsqueda de verdad y justicia. Gracias a todos los que trabajaron de manera incansable para que las historias y las evidencias pudieran sostener las acusaciones de tantos años. Porque ellos no claudicaron, las instituciones de la democracia cumplen hoy con su función.

Memoria Abierta, 27 – 10 – 11

La Quinta Pata

La victoria electoral y otra importante en derechos humanos

Emilio Marín

Luego del 54 por ciento de los votos del 23 de octubre, la presidenta tuvo un breve relax. Los candidatos derrotados andan lamiéndose las heridas. El fallo por la ESMA significó una victoria clave de la democracia.

Las elecciones quedaron atrás, aunque sus resultados se apreciarán mejor el 10 de diciembre, cuando Cristina Fernández comience su segundo mandato y el Congreso muestre una nueva correlación de fuerzas.

Sobre el remozado gabinete hay pistas, habida cuenta de que dos ministros se irán al parlamento: Aníbal Fernández y el ascendente Julián Domínguez. Amado Boudou, electo vicepresidente, también rumbeará hacia el Senado, comprobándose el proverbio chino de que "el plato de la venganza se come frío".

Julio Cobos, ex héroe de la Mesa de Enlace se retira de allí reducido a nada. En tres años pasó de ser ovacionado en Palermo y los medios monopólicos, a representar un cero a la izquierda. Los cuarteles de invierno ya tienen un nuevo recluta y eso que la Argentina es un país generoso.

Otra figura apabullada por las urnas fue Elisa Carrió. De haber sido la segunda más votada en 2007 a ocupar el último lugar, el mensaje electoral es muy claro: ¡andate a casa Lilita!

Otro de los que deberían retirarse de la actividad política es Eduardo Duhalde. Perdidoso en la pulseada incluso ante Alberto Rodríguez Saá, tendría que hacerlo. Desafiando su aserto de que los argentinos estamos condenados al éxito, Duhalde lo ha sido al fracaso. Hasta perdió la senaduría por la minoría su esposa Hilda González.

El bonaerense declaró el domingo a la noche, cuando su quinto puesto era inamovible, que seguirá actuando. Sonó como un intento de aguar un poco la fiesta de la democracia, diciéndole al 95 por ciento del padrón que él seguía en su puesto. "¡Vamos adelante!" había sido su consigna electoral. "Quedé un poquito rezagado pero nada que no se pueda solucionar", habrá dicho a sus filas menguadas por la magnitud de la catástrofe. Fue un terremoto escala 7.3 de Richter, pero "el Cabezón" insiste en que se trató de un levísimo temblor sin víctimas personales.
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Desafiando la razón, los números y el escrutinio oficial, Ricardo Alfonsín insistió en que el radicalismo es "la segunda fuerza", negando esa ubicación a Hermes Binner. Si eso lo ayuda a sentirse menos infeliz, allá él. Pero la realidad indica que aún con el contubernio con lo peor de la política, Francisco de Narváez, el centenario partido sacó menos votos que un principiante. Que los artilugios electorales hayan determinado que, aún con estos magros resultados, la UCR sea la segunda fuerza en bloques legislativos, no atenúa el papelón radical. Lo que se vote en algunas ciudades, aún en una provincia como San Luis, no altera el escenario político nacional.

Los Moyano
Los opositores mencionados, aunque se aferren a sus asientos, se están jubilando aunque no hayan hecho los aportes (no tienen problemas con el requisito de la edad). Esa higienización de la política es en parte fruto de las grandes movilizaciones sociales de diciembre de 2001 y años posteriores.

En varios de esos casos no se pudo lograr su apartamiento en esa ocasión, pero están cayendo o van a caer por el voto castigo. Los escépticos de siempre dijeron que "no se fue nadie" pero deberían admitir que varios están colocados ante un retiro inexorable. Y no fue ni será voluntario, pues en la mayoría hay resistencia y pataleos para seguir en cancha.

Los kirchneristas creen que esos cambios favorables son todos frutos de la inspiración de su líder, de quien se cumplió el primer aniversario de su fallecimiento. Está clara la influencia positiva del gobierno de Néstor Kirchner y sobre todo el de su esposa, que está promediando. Pero sería absurdo suponer que esa modificación en la dirección del viento obedeció a su voluntad y no a un poderoso movimiento social como el que ganó las calles hace diez años.

Esa idea equivocada de que todo nació con Kirchner suele aplicarse a los juicios por derechos humanos. Su presidencia ayudó mucho con la anulación de las leyes de la impunidad, pero la fuerza popular venía de muchos años, usaba pañuelo blanco, arrastraba a la juventud y ya peinaba canas.

Lidiar con los Alfonsín, Duhalde, Carrió y otros opositores en vía de extinción no será un trabajo muy arduo para el cristinismo. Las evidencias están a la vista. La cosa no será tan fácil en relación a Binner, que amaga correrse a una franja ideológica de centro-izquierda y de cierto progresismo. Más complicada será la disputa con Mauricio Macri, representante oportunista de la derecha: es neoliberal de alma y se maquilla con toques populistas (y encima lleva puesta la camiseta del xeneize). El jefe del PRO dará más batalla, instalado como está en la Capital y toda la artillería mediática del monopolio a su favor.

¿Cómo enfrentar a una oposición que podría irse nucleando alrededor de Macri y la centro-derecha y derecha? Este interrogante tiene su ligazón con otro tema: ¿cómo afrontar la crisis internacional que de una forma u otra va a afectar al país?

Para ello habría que adoptar medidas económicas que restrinjan y controlen a los monopolios y otros intereses que sin serlo actúan con su misma lógica predadora. Estuvo muy bien el gobierno al disponer que petroleras y mineras deban liquidar en el país la totalidad de las divisas que logren con sus exportaciones. Es una medida limitada, pero va en la dirección correcta.

Siguiendo con la respuesta a aquellas encrucijadas, sería bueno que el gobierno atienda los reclamos de la CGT y los Moyano (Hugo, Pablo y Facundo). Más viviendas sociales. Menos impuestos a las ganancias para el salario. Y aprobación de la ley Recalde de distribución de ganancias empresarias. Ese es un tríptico bien justicialista. La UIA de los monopolios se toma de las polleras de la presidenta, y de su 54 por ciento de votos, para rechazarlo. Después del 10 de diciembre a CFK la van a apremiar para saber cuál es su posición.

Doce perpetuas
Después de casi dos años de audiencias públicas, el juicio contra 18 genocidas que actuaron en la ESMA llegó a su fin. El miércoles 26 se dictó la sentencia en los tribunales de Comodoro Py, con mucho público y prensa en las salas habilitadas y mucha gente en la calle, en un improvisado acto con pantalla gigante. La lectura del fallo del tribunal oral federal 5 era seguida desde allí con mucha emoción por familiares de víctimas y sobrevivientes del terrorismo de estado, dirigentes de derechos humanos, gremialistas, políticos, artistas, jóvenes, etc.

Del lote de represores, 12 que recibieron prisión perpetua, otros 4 que fueron condenados a penas de entre 18 y 25 años, y dos absueltos pero no quedarán en libertad porque están con prisión preventiva en otras causas por violación a los derechos humanos.

Los marinos retirados y otros condenados (uno del ejército y otro de prefectura) son soldados de una causa perdida. Independientemente de los muchos años de cárcel que los tres integrantes del TOF5 determinaron para ellos, lo más trascendente es que están políticamente acabados.

Su nivel de desprestigio puede medirse por las aclamaciones del público al saber la condena a tal o cual, sobre todo cuando le tocó el turno a Alfredo Astiz, por lejos el más odiado. El marino infiltró a las Madres de Plaza de Mayo en la iglesia de la Santa Cruz en 1977 para los secuestros y desapariciones de 12 personas, entre ellas las dos monjas francesas, tres integrantes de Madres, cinco militantes de Vanguardia Comunista (actual PL), un artista y otro familiar de desaparecidos.

Esas personas fueron llevadas a la ESMA, torturadas y luego arrojadas al mar, no sin antes - en el caso de las monjas - ser fotografiadas debajo de una bandera de Montoneros, para dar pábulo a la mentira masserista de que habían sido secuestradas por "la subversión".

Varios cuerpos de las víctimas de la Santa Cruz aparecieron en las playas de Santa Teresita y fueron enterrados como "NN" en el cementerio de General Levalle. Las huellas dactiloscópicas de Angela Auad, militante de VC, condujo a la identificación de otras víctimas mediante la labor del Equipo Argentino de Antropología Forense.

Astiz, provocador, se colocó una escarapela y se la acariciaba en cámara cuando se leía el fallo. Extraña defensa de lo nacional de quien secuestraba monjas y luego se rendía sin tirar un tiro frente a los ingleses en las Georgias del Sur.

Aún con esos gestos de negación de la condena, el ex marino irá a dar con sus huesos a la cárcel, como el resto de los represores. Ese será su lugar en el mundo por las próximas décadas. Ni La Nación pudo defenderlos. A lo sumo, editorializó: "a contramano de ese concepto abarcativo, el gobierno nacional y algunas agrupaciones afines incurren con frecuencia en visiones sesgadas con relación a la lucha por los derechos humanos, ya que privilegian la reivindicación de un sector, movilizados por problemáticas con contenido político o ideológico".

Las víctimas de la Santa Cruz (católicas, comunistas y de otras creencias y militancias), están enterradas en el patio de esa iglesia. La gente les deja flores, las recuerda con afecto y las toma de ejemplo, cosa que los tipos como Astiz no conseguirán nunca.

La Arena, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

El 23 de octubre Sergio Osvaldo Laguna ganó la intendencia de ciudad de El Aguilar, departamento de Humahuaca, Jujuy

Asunción Ontiveros Yulquila

Por primera vez, en el ámbito del departamento de Humahuaca, provincia de Jujuy, así como en la historia política de la Argentina, un grupo representativo de comunidades del pueblo kolla (u omaguaca por el departamento) decidieron en julio 2011 participar en las elecciones generales del 23 de octubre, fundando el Movimiento Comunitario Pluricultural, MCP.

En la jurisdicción municipal de El Aguilar el MCP alcanzó el triunfo con el 38,78 % del escrutinio, siendo electo intendente el comunitario kolla Sergio Osvaldo Laguna; también resultaron electos los concejales Daniel Omar Cruz y Alba María Soto.

Constituir un partido político a nivel municipal para participar en las cuatro jurisdicciones municipales del departamento de Humahuaca, no es un tarea fácil. Se requiere, además de la voluntad política de los integrantes del movimiento, inversión de tiempo y de dinero en forma comunitaria.

También se requiere de cada candidato un carácter mental especial para amortiguar la propaganda de los partidos opositores, ensalzada de calumnias y de la mentira destructiva. Además, los partidos tradicionales, como el FPV distribuyen dádivas, desde alimentos hasta celulares y promesas de empleo estable en los aparatos del estado provincial.

En la provincia de Jujuy, antes de 1916, gobernaban los señores feudales propietarios de la tierra. El indio, o el kolla, no era ni siquiera ciudadano: era esclavo de los señores hacendados. Por ejemplo, en 1931, el intendente de la ciudad de Humahuaca se le llamaba “intendente propietario”, y era designado (elegido a dedo) por el gobernador de turno, con la previa autorización de los propietarios de los ingenios azucareros.

Desde 1983 hasta el presente, el estado provincial es gobernado por los peronistas o justicialistas. Todos, sin excepción, aplicaron y aplican políticas excluyentes respecto de los habitantes originarios de Jujuy: el 65 % de la población jujeña. Los dos partidos tradicionales, el FPV y la UCR cultivan la política de manipuleo y la digitación desde arriba hacia abajo. Lo kolla, lo originario, lo aborigen, son términos nocivos y excluyentes que utiliza la oligarquía hegemónica de los clásicos partidos políticos.

Considerando el contexto social y político descripto, el Movimiento Comunitario Pluricultural, se instala en el escenario político de la provincia de Jujuy, con una plataforma política propia. El 23 de octubre, los ciudadanos con capacidad de votar tuvieron la oportunidad de elegir a los candidatos del MCP en las siguientes jurisdicciones municipales: Humahuaca, El Aguilar, Tres Cruces e Hipólito Yrigoyen.
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En Humahuaca, el Movimiento Comunitario Pluricultural alcanzó el quinto lugar en el escrutinio. En El Aguilar ganó la intendencia y dos escaños para concejales. En Tres Cruces e Hipólito Yrigoyen se alcanzó el tercer lugar. Sin infraestructura partidaria a nivel provincial, sin apoyo de algún partido a nivel nacional, el triunfo contundente del MCP en la jurisdicción del municipio de El Aguilar es histórico. El 38,78 por ciento del electorado aceptó el proyecto político del MCP.

El proyecto político del MCP tiene dos ejes principales. Primero: asegurar la propiedad con títulos definitivos de las posesiones territoriales de las unidades familiares y comunitarias del sector rural y urbano de la jurisdicción del municipio de El Aguilar.

El segundo eje de la política pública: mejorar la calidad de vida de la población de la jurisdicción, poniendo en práctica una gestión participativa y horizontal, entre el estado municipal y las comunidades rurales y urbanas. Todo proyecto o iniciativa para el buen vivir debe salir o emerger desde la comunidad, sea urbana o rural.

El 10 de diciembre próximo, el intendente electo, el kolla comunero Sergio Osvaldo Laguna y los concejales electos Daniel Omar Cruz y Alba María Soto, asumirán sus mandatos con el propósito expreso de hacer realidad el proyecto político del Movimiento Comunitario Pluricultural: gobernar obedeciendo a las comunidades. Proyecto que representa las necesidades y derechos sentidos que reivindican los pueblos originarios de la Quebrada, Puna y Valles de Jujuy.

A mediados de octubre, en la ciudad de Humahuaca, una periodista preguntaba si la ideología indianista era “un regreso al pasado”. Todo lo contrario, los pueblos originarios al igual que cualquier otro pueblo de las Américas, luchan y trabajan cotidianamente para el buen vivir, para un futuro mejor. No son ajenos a las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información.

El problema de la decadencia de la provincia de Jujuy es que desde 1834, siempre confrontan el Jujuy profundo (los pueblos originarios) y el Jujuy imaginario (proyecto occidental que tiene su matriz el 19 de abril de 1593). Jujuy es un estado donde la población o los ciudadanos desconocen la deuda externa e interna. Es un estado, donde el 70 % de la superficie es propiedad fiscal. Es un Estado feudal que usurpa el territorio histórico del pueblo kolla.

Los habitantes originarios de la Puna, Quebrada y Valles no tienen representantes en el legislatura provincial. La totalidad de los diputados provinciales residen en la ciudad de Jujuy, y son ajenos a los intereses y derechos de los pueblos originarios, incluso del resto de la población jujeña.

El Movimiento Comunitario Pluricultural es un actor político más que importante en la provincia de Jujuy. Representa sustantivamente el mito legitimante del artículo 75, inciso 17 de la constitución argentina. Los pueblos originarios preexisten a la génesis de la República Argentina.

Boletín de Indymedia Pueblos Originarios y rumihuma@yahoo.com.ar, 29 – 10 – 11

La Quinta Pata

Mirá el video de estudiantes chilenos que tomaron canal de televisión el miércoles 26 de octubre

Ocupamos de forma pacífica el canal UCV TV en el "Noticiario Central" a eso de las 20:00 donde es presentador el hijo del rector de la PUCV. Guardia del canal golpea con palo a compañero, censuraron nuestra declaración pública, apagaron las luces del estudio y hay compañeros detenidos por fuerzas especiales.



Cortesía de Nora Brucoleri, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

¿Lecciones para dictadores?

Robert Fisk
(Traducción: Jorge Anaya)
Dos días antes del asesinato de Khadafi, leía yo los periódicos matutinos en Beirut y la mayoría destacaban una nota en primera plana. En ese tiempo el demente emperador de Libia aún se ocultaba en Sirte, pero había una declaración de la secretaria de estado, la señora Clinton, en plena Trípoli. “Esperamos que pronto lo capturen o lo maten –dijo– para que ustedes ya no tengan que temerle.” Fue tan extraordinario que subrayé sus palabras, recorté la nota de uno de los diarios y la puse en mi archivo (que es de papel). Esperamos que pronto lo capturen o lo maten. Y luego, ¡lotería! La OTAN bombardea el convoy en el que huía y el viejo muchacho es sacado herido de un canal de desagüe y eliminado.

En una era en la que Estados Unidos asesina a sus enemigos como cosa de rutina, las palabras de la Clinton fueron notables porque al menos reconoció la verdad. Normalmente el departamento de estado o la Casa blanca declaraban las estupideces de costumbre sobre que Khadafi u Osama Bin Laden o quien fuera debía ser llevado a la justicia, y todos sabemos lo que eso significaba. Pero esta semana todo el asunto se volvió mucho más oscuro. Al preguntarle por su reacción personal, Obama el Bueno dijo que nadie quería llegar a ese final, pero que la muerte de Khadafi sería una lección para todos los dictadores del mundo. Y todos supimos lo que quiso decir. Sobre todo el mensaje era para Bashar Assad de Siria. Tal vez, indicaba, podrían tener el mismo sucio fin.

Ahora que estoy en Damasco he estado preguntando a los sirios qué piensan de todo esto. Siempre que digo que Khadafi era un orate, todos están de acuerdo. Pero cuando hablé con un alto funcionario del propio gobierno sirio, él se expresó en términos ligeramente diferentes. “No aceptamos comparaciones –dijo– pero la gravedad de la muerte de Khadafi es que en el futuro van a decir en occidente: ‘¿ven cómo se portan los libios? ¿Ven cómo se portan los árabes? ¿Ven cómo se portan los musulmanes?’ Esto se usará contra el islam. Fue más humillante para los libios que para Khadafi, y por eso temo que lo utilicen contra nosotros. Ese es mi miedo.”

Esta semana, en una entrevista con la televisión siria, expresé mi opinión de que Khadafi era un demente y Assad no, al margen de lo que se piense de él. El presentador del programa manifestó con vigor su asentimiento (naturalmente). Pero esperen: prometí a los lectores decir lo que pasó con el programa. Bueno, hace dos días, por casualidad, me encontré con el periodista que me entrevistó. Lástima, creía que la traducción y los subtítulos no estarían listos para la transmisión del sábado por la noche. Tal vez podríamos hacer otra entrevista después. De vuelta a lo mismo, supongo: ya veremos.
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Como quiera que sea, la esposa de Assad, Asma, me hizo saber nada menos que con su asistente personal lo lastimada que se sintió por una nota en The Independent, hace un par de semanas, en la que se sugería que era indiferente al sufrimiento de los opositores civiles muertos por las fuerzas de seguridad. La nota –no mía– citaba a un funcionario de ayuda humanitaria en Damasco, presente en una reunión con la dama, el cual refirió que cuando le preguntaron a esta por las víctimas, no hubo reacción.

Inútil decir que esa nota fue recogida por los medios árabes, entre ellos Al Jazeera, la estación televisiva que más odia Assad. Ahora el asistente de Asma Assad acababa de darme la versión en árabe de la Media Luna Roja Siria (MLRS) sobre el encuentro; una lectura interesante. Los voluntarios de dicha organización relataron a la esposa del presidente que recibían mejor tratamiento del ejército –el cual tiene un liderazgo claro– que de los servicios de inteligencia en los puntos de revisión en Siria –dijeron que la “inteligencia muhabarrati no tiene liderazgo ni principios claros, por lo menos desde nuestro punto de vista”– y que los vehículos del ministerio de salud en ocasiones son usados en forma indebida por agrupaciones sin control, lo cual ha creado una situación de miedo entre los ciudadanos. Informaron a la señora Assad lo difícil que era para la MLRS trabajar en zonas peligrosas y trasladar a los heridos.

La señora Asma (sic) mostró su comprensión por las dificultades que pasan nuestros voluntarios, señala el reporte de la MLRS, y expresó su profunda admiración por sus esfuerzos por servir a la humanidad y a personas individuales, y prometió transmitir algunas de sus demandas a las autoridades. La visita de la dama fue informal, y la charla amigable.

En los días siguientes, continuaba el reporte de la institución, mejoró la conducta en los puestos de revisión de seguridad hacia los voluntarios. Un informe posterior del semanario Syria Today trae una declaración de la señora Assad de que los voluntarios de la Media Luna Roja deben permanecer neutrales e independientes en este momento, enfocándose solamente en las necesidades humanas.

Allí tienen ustedes. Sin duda no indiferente, pero sí lejos de una condena enérgica a los abusos contra los derechos humanos. Desde luego, puedo ver el problema de Asma Assad. Si hubiera hablado directamente en contra de las muertes de manifestantes, la prensa y la televisión del mundo no habrían dicho que la esposa de Assad estaba a favor de los derechos humanos. Los encabezados habrían sido de índole política: El presidente Assad, atacado por su esposa. La verdad, me temo, es que una vez que empieza la guerra, no se puede ganar. Aun si se trata de la esposa del presidente.

The Independent en traducción para La Jornada, 30 – 10 – 11

La Quinta Pata

La democracia es el enemigo

Slavoj Žižek
(traducido por The Tusk of the Translator)
Las protestas en Wall Street y en la Catedral de St. Paul se parecen, según escribió Anne Applebaum en el Washington Post, “en su falta de enfoque, en su carácter incipiente y, sobre todo, en su negativa a tomar parte de las instituciones democráticas existentes”.
“A diferencia de los egipcios en la plaza Tahrir”, prosiguió, “con quienes los manifestantes de Londres y Nueva York se comparan abiertamente (y ridículamente), nosotros tenemos instituciones democráticas”.

Una vez que se ha reducido las protestas de la plaza Tahrir al reclamo por una democracia al estilo occidental, tal como hace Applebaum, por supuesto que resulta ridículo comparar las protestas de Wall Street con los eventos en Egipto: ¿cómo pueden los manifestantes de occidente demandar lo que ya tienen? Lo que ella no ve es la posibilidad de un descontento general con el sistema capitalista global que adquiere formas diferentes aquí o allá.

“Sin embargo, en cierto sentido”, ella concedía, “el fracaso del movimiento internacional Occupy en cuanto a generar propuestas legislativas sólidas es comprensible: tanto las fuentes de la crisis económica global como las soluciones a ella se encuentran, por definición, fuera de la competencia de los políticos locales y nacionales”. Ella se ve obligada a concluir que “la globalización claramente ha comenzado a socavar la legitimidad de las democracias occidentales”. Es precisamente esto lo que los manifestantes señalan: que el capitalismo global socava la democracia.

La conclusión lógica es que debemos comenzar a pensar en la forma de ampliar la democracia más allá de su forma actual basada en estados-nación de partidos múltiples, la que ha demostrado ser incapaz de gestionar las consecuencias destructivas de la vida económica. Sin embargo, en lugar de tomar este paso, Applebaum echa la culpa a los propios manifestantes por plantear estas cuestiones:
“Si los activistas ‘globales’ no son cuidadosos, acelerarán este declive. Los manifestantes en Londres gritan: ‘¡Necesitamos tener un proceso!’ Bueno, ya tienen un proceso: se llama el sistema político británico. Y si no descubren la manera de usarlo, simplemente lo van a debilitar aún más”.
Por lo tanto, el argumento de Applebaum parece ser que, dado que la economía global está fuera del alcance de la política democrática, cualquier intento de ampliar la democracia para que la gestione acelerará el declive de la democracia. Entonces, ¿qué se supone que debemos hacer? Seguir participando de un sistema político que, según su propio relato, no puede hacer el trabajo.
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Actualmente no hay escasez de crítica anti-capitalista: estamos inundados de historias sobre empresas que contaminan nuestro medio ambiente sin piedad, banqueros recibiendo enormes bonificaciones mientras que los bancos son rescatados con dinero público, fábricas donde niños trabajan horas extras para hacer ropa barata para tiendas de lujo. Hay un problema, sin embargo. El supuesto es que la lucha contra estos excesos debería tener lugar en el conocido marco democrático-liberal. El objetivo (explícito o implícito) es democratizar el capitalismo, extender el control democrático sobre la economía global a través de la presión de la exposición en los medios, las investigaciones parlamentarias, leyes más duras, investigaciones policiales, etc. Lo que no se cuestiona es el marco institucional del estado democrático burgués. Este sigue siendo sacrosanto, incluso en las formas más radicales del “anti-capitalismo ético”—el foro de Porto Alegre, el movimiento de Seattle y así sucesivamente.

Aquí, la intuición clave de Marx sigue siendo tan pertinente hoy como lo fue siempre: la cuestión de la libertad no debe ser situada principalmente en la esfera política—es decir, en cosas tales como elecciones libres, un poder judicial independiente, una prensa libre, el respeto de los derechos humanos. La verdadera libertad reside en la red “apolítica” de relaciones sociales, desde el mercado a la familia, donde el cambio necesario para hacer mejoras no es la reforma política, sino un cambio en las relaciones sociales de producción. No votamos sobre quién posee qué, o sobre las relaciones entre los trabajadores en una fábrica. Tales asuntos se dejan a los procesos fuera de la esfera de lo político, y es una ilusión el que se pueden cambiar al “extender” la democracia: por ejemplo, mediante la creación de bancos “democráticos” bajo el control del pueblo. Los cambios radicales en este ámbito deben hacerse fuera de la esfera de tales dispositivos democráticos como los derechos legales, etc. Estos juegan un papel positivo, por supuesto, pero hay que tener en cuenta que los mecanismos democráticos son parte de un aparato de estado-burgués que está diseñado para garantizar el funcionamiento inalterado de la reproducción capitalista. Badiou tiene razón cuando dice que el nombre del enemigo final de hoy no es el capitalismo, el imperio, la explotación o algo por el estilo, sino la democracia: es la “ilusión democrática”, la aceptación de los mecanismos democráticos como el único medio legítimo de cambio, lo que impide una verdadera transformación en las relaciones capitalistas.

Las protestas de Wall Street son solo un comienzo, pero uno tiene que comenzar de esta manera, con un gesto formal de rechazo que es más importante que su contenido positivo, pues solo tal gesto puede abrir el espacio para nuevos contenidos. Por lo tanto, no debemos distraernos por la pregunta: “¿Pero qué quieres?” Esta es la pregunta hecha por la autoridad masculina a la mujer histérica: “Todos tus lloriqueos y quejas; ¿tienes alguna idea de lo que realmente quieres?” En términos psicoanalíticos, las protestas son un estallido histérico que provoca al amo, socavando su autoridad y la pregunta del amo—“¿Pero qué quieres?”—oculta su trasfondo: “¡Respóndeme en mis propios términos o cállate!” Hasta ahora los manifestantes han hecho bien en no exponerse a la crítica que Lacan dirigió a los estudiantes de 1968: “Como revolucionarios, ustedes son histéricos que demanda un nuevo amo. Y tendrán uno”.

Artículo original publicado el 28 de octubre de 2011 en: http://www.lrb.co.uk/blog/2011/10/28/slavoj-zizek/democracy-is-the-enemy/
Blog de London Review of Books, 28 – 10 – 11
The Tusk of the Translator, 29 – 10 – 11

La Quinta Pata

domingo, 23 de octubre de 2011

El patrioterismo, arma ideológica contra “ejes del mal”

Ramón Ábalo

Para Isabel la Católica y su consorte, de la corona española en aquel 1492, la conquista de América a sangre y fuego y el exterminio de los pueblos originarios fue un acto civilizatorio. Hasta entonces, y desde el fondo de la historia, se sucedieron en el mundo conocido las arremetidas de los pueblos poderosos contra los más débiles, fenómeno universal que no se da tregua en los tiempos de la modernidad y globalización.
Precisamente en este último término subyace lo de conquista, obviamente, a como sea. Pero entre épocas y épocas hubo diferenciación en lo estratégico y en unos momentos el afán de conquista lo fue por territorios y otras por los medios de subsistencia. Para el papado católico del medioevo las cruzadas fueron por la conquista de riquezas y las "almas infieles" del oriente medio. Fue el Papa Urbano II, en 1095 que lanzó las cruzadas contra los musulmanes turcos que habían conquistado Jerusalén. Pero estas arremetidas por más poder y la materialidad de las ambiciones terrenales había que disimularlas con una buena carga de abstracción como la mística del paraíso, amamantada en las fuentes de la santa trinidad: Dios, Patria y Hogar. Los pueblos bajo la égida de otros dioses debían ser conquistados y los resistentes aplastados con la cruz y la espada. Ochenta millones de habitantes originarios fueron exterminados en esta América de las venas abiertas.

Y siglos posteriores, el poder fue girando en sus postulaciones abstractas de acuerdo a la realidad de los nuevos tiempos. Y así la patria se convierte en la actualización escatológica de ese poder. El decálogo es una abstracción de las categorías materiales a defender a sangre y fuego, y entonces el enemigo es un "apátrida" que atenta contra la patria impoluta, limpia de todo rasgo oscuro, o rojo. La patria santificada con óleos e inciensos para la consagración de otra categoría: el patrioterismo, una exaltación del patriotismo hasta el paroxismo. Es lo que dijo al finalizar los juicios recientes en Mendoza contra los genocidas del 76 el abogado querellante Pablo Salinas: "hicieron lo que hicieron en nombre de la patria...una falacia". En las conquistas napoleónicas se distinguió como un ejemplar espadista que mataba a diestra y siniestra en los campos de batalla Nicolás Chauvin, elevado al generalato por su profunda exaltación del patriotismo francés y conquistador al grado de lo que se tuvo – y se tiene – como una expresión exaltada del patriota: el llamado chauvinismo. En esos mismos momentos, Samuel Johnson, escritor inglés definió el patriotismo como el "último refugio de los cobardes", quizás confundiéndolo con su homólogo, el patrioterismo, pero les cae de perillas a los genocidas argentinos.

El poder político de la oligarquía criolla de los '80 del siglo XIX, hasta su expresión máxima con el "roquismo" en las décadas primeras del XX, aceptó a regañadientes la presencia de la "chusma" yrigoyenista, pero llegó con el golpe del ‘30 el momento de terminar con el voto popular. La incipiente democracia no debía sacar patente de permanencia…Uriburu debió llamar a elecciones bajo la bendición del conservadorismo. Percibiendo que la gente ya estaba avivada, recurrieron al fraude. Y claro, la burguesía no podía hacer un fraude común, pues pasarían a la categoría de simples delincuentes, corruptos, o cosas similares. Recurrieron a la Sociedad Rural ("el campo y el ejército fundaron la patria") al liberalismo inglés y yanqui e inventaron el fraude patriótico. Con la patria de por medio, como aquello del "ser nacional" de los genocidas del 76…el concepto de patria revivió en la abstracción sacrosanta…Fraude fue sinónimo de patria, y a ello cómo oponerse. El pueblo, sinónimo de turba ignorante, el mestizaje salvaje, el malón zoológico, los cabecitas negras, los descamisados. La patria sublevada contra el ser nacional, la tradición, familia y propiedad.

Nuestros ancestros americanos se identificaban con la tierra. La patria era ese pedazo terrenal, ese hábitat de donde emanaba la vida y sus dioses se correspondían: el agua, el fuego, la noche y el día. Cuando se corría peligro por la agresión "del otro", la vida y la muerte eran nada más que eso.

La Quinta Pata, 23 – 10 – 11

La Quinta Pata

Una memoria (I)

Hugo De Marinis

Liceo militar y despedidas. Parte de esto debo haberlo contado antes. De todos modos, después de leer el aviso en alguna prensa amiga que dice que “si hiciste la colimba entre 1975 y 1982 y viste alguna violación a los derechos humanos…” me animé a pensar que era necesario ordenar algunos momentos de ese tiempo antes que se me dispersen. No presencié delitos de lesa humanidad. Sí tengo muy presente, sin embargo, los abusos diarios a que éramos expuestos los conscriptos y las innumerables pistas que revelaban el contexto siniestro que enmarcó esos años.

Me tocó el número 967: marina. Debía presentarme el 31 de mayo del ‘76 por la mañana en el Liceo Militar. De ahí la Armada me llevaría junto a unos 900 mendocinos a Río Santiago y luego nos distribuirían a los destinos definitivos. Se sabe que las dos guarniciones por las que pasé fueron centros de detención, bien escondidos de la vista de intrusos, incluso de nosotros los colimbas “colas”, es decir los nuevos. En el Liceo Militar, ese 31 de mayo habré estado unas 12 horas, en Río Santiago, menos de un mes.

De mi hermana Lila me había despedido bastante antes. Ya no la volvería a ver. Asimismo, no tuve más remedio que atender ciertas recomendaciones que en días previos me había encargado Ricardo Sánchez Coronel, a quien tampoco me sería dado ver de nuevo. Por otro lado me encontraba un tanto decepcionado de que mi entrañable amigo Alejandro Edgardo Riveros no se hubiese aparecido a una cita que se supone debía haberme eximido del estado de conscripción al que las circunstancias me arrojaron. Gracias a que no acudió a esa cita es que ahora estoy contando el cuento. A Edgardo sí lo volví a ver, varias veces, aunque 29 años después, a la vuelta de su exilio en Suecia y solo un poco antes de que falleciera.

Por la tarde del 31 de mayo oficiales de la Armada permitieron a familia y a amigos despedir a los reclutas. Serían solo unos meses hasta que tuviéramos nuestra licencia. Mi madre y otro gran amigo, Ramiro González, me trajeron unos chocolates para el viaje, que daba la impresión de ser más de egresados secundarios que de soldados novicios rumbo a sus cuarteles. A Ramiro lo despediría luego para la navidad de ese mismo año – al estar yo de licencia – en el antiguo aeropuerto El Plumerillo. Partió hacia Francia y, como si fuera cosa de brujas, lo reencontré por causalidad recién 34 años después, a la salida de una importante estación de subterráneo en el centro de París llamada Les Halles.

A los que me habían venido a decir adiós al Liceo se los veía bastante relajados. Yo también lo estaba, salvo el embole de apreciarme rodeado de milicos que nos tuvieron sentados todo el día en una cancha de fútbol.
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En un momento de esa tarde me encontré con Walter Domínguez, que estaba haciendo el servicio en el ejército y estaba por obtener su baja. Me acuerdo nada más que de su mirada profunda, no de lo que conversamos brevemente. No sé si en ese momento pensé o me lo imagino ahora: “si este se las bancó, yo no debería tener ningún problema”. Fue la penúltima vez que estuve con él. Nos encontraríamos de casualidad en otra oportunidad en 1977, por la calle Buenos Aires entre San Martín y San Juan. Nos pusimos muy contentos de vernos vivos. Solo unas semanas después los milicos lo secuestrarían junto a su esposa que estaba embarazada.

El tren
En algún momento de la noche incipiente de aquel 31 de mayo nos metieron a un tren que daba aspecto de ser blindado como esos que se veían en las películas de la segunda guerra mundial. De entrada nos prohibieron que levantáramos unas persianas de metal que redundaron en que viajáramos ciegos todo el recorrido. Uno de los suboficiales (“zumbos”) a cargo nos comunicó que era así para no avivar a la “subversión” del cargamento que llevaba el tren y de esa manera evitar un atentado.
Por lo demás el tren era bastante ordinario. Si tenías unos mangos podías comprarte una merienda y hasta una cerveza. Se podía fastidiar a lo tonto como si fuéramos niños y si teníamos ganas y con quien, jugar a las cartas, contarnos cuentos, conocernos. Lo único que no podíamos era mirar hacia afuera para tener idea de por dónde andábamos. También, que me acuerde, el tren no paró en ningún lado. Sin embargo no arribamos a La Plata hasta la noche próxima. Al llegar nos repartieron la ropa que vestiríamos por la duración de nuestra estadía en ese lugar y luego de una comida frugal y una ducha nos mandaron a dormir.

El baño y los simulacros
Una sorpresa mayor y decepcionante era la higiene deplorable de los baños en la cuadra – los dormitorios colectivos – que nos habían asignado en Río Santiago. Esa falta de higiene contrastaba con lo inmaculado hasta la exageración de otras cuadras – donde habitaban conscriptos más antiguos (“púas”) – a las que había que aventurarse si uno, para las propias necesidades, no deseaba enfermarse de asco.

Una probable respuesta no tardaría en insinuarse solita: todas las mañanas los imaginarias (conscriptos de guardia nocturna y diurna de las cuadras) tenían la obligación de limpiarlas, incluidos, por supuesto, los baños. La limpieza tenía que ser integral porque de otro modo los zumbos inferiores te lo hacían saber de la manera más humillante y desagradable. Pero sucedía que frecuentemente por las noches, antes de dormir y después del rancho (cena) se nos ordenaba hacer un simulacro de estar bajo ataque guerrillero. Para ello apagaban las luces y nos mandaban a ponernos debajo de las camas, con unos cuantos zumbos zigzagueando entre ellas con linternas, y bastón o sable en mano para darte un palazo o un planazo si asomabas la cabeza. Durante estas actividades se nos prohibía hablar entre nosotros pero los zumbos – u otros – hacían tal batifondo por unos cuantos minutos, que no sé a quién querían engañar con este cuento de los simulacros.

El asunto es que si te daban ganas de usar el baño después de esto, mejor aguantarse o agenciarse otro lugar, porque los baños habían quedado asquerosos. Obvio, las instalaciones sanitarias habían sido utilizadas con urgencia y descuidos en esas noches y los milicos no querían que supiésemos quiénes habían sido.

El súper pibe
Quien estaba a cargo de los simulacros era un cabo segundo gigantesco, el tipo más cruel que hasta ese momento había conocido entre los infantes de marina. Le llamaban “el súper pibe” porque, decían, era menor que nosotros – tendría 18 años – pero medía como dos metros, era rubicundo y matón, y golpeaba gustoso a los colimbas más pequeños y a los que mostraban alguna vulnerabilidad. Una vez un recluta de rasgos orientales le hizo frente y el súper pibe, grandote y todo, se mandó a guardar. Cuando actuaba de bueno nos explicaba que nos la teníamos que bancar, pasase lo que fuera, porque por ejemplo a él no le gustaba salir de operativos pero a veces le tocaba, y así era la vida. Tampoco le apetecía que sus compañeros hablaran mal de la armada – nosotros tampoco debíamos según él – ya que al fin de cuentas la marina era quien nos daba de comer y se debía ser gente lo suficiente como para no morder la mano que te alimentaba.

Otra cancha de fútbol en Río Santiago
Ahí era donde permanecíamos sentaditos todo el día ese alrededor de 900 mendocinos, con el expreso mandato que no nos moviéramos de nuestro lugar salvo que algún superior lo permitiese u ordenase.

Ya vestidos con un uniforme verde de fajina nos identificaban como “colas” porque teníamos que colgarnos del cinturón el asa de un jarro viejo de aluminio en el que nos servían el mate cocido del desayuno y andar con él todo el día so pena de una buena pateadura. Los que nos vigilaban eran otros conscriptos antiguos más relajados que los zumbos por lo cual se podía más o menos violar la regla de estarse quieto y sentado en la cancha. Otra vez, si quedaba algún dinero, como en el tren, se podía comprar provisiones en la cantina – uno mismo si se animaba a romper el cerco o encargárselas a algún “púa” bien dispuesto con el correspondiente pago de un modesto honorario.

En el ínterin los marinos nos hacían los trámites de ingreso. Nos daban el número de matrícula – ese número pasábamos a ser a partir de ahí – nos pelaban una vez por semana, venía la revisación médica con la vacuna en la espalda, las preguntas de los de inteligencia y la comunicación del destino final.

Las reuniones con los de inteligencia eran uno a uno y duraban unos 10 minutos. Preguntaban si alguien de tu familia o uno mismo había pertenecido al ERP o a Montoneros y si no, de qué partido político éramos. Un gordito del que me había hecho compinche me comentó que si alguno hubiese sido guerrillero, capaz que lo iba a decir…

(Continuará)

La Quinta Pata, 23 – 10 – 11

La Quinta Pata

Elecciones: la que se viene

Ramón Ábalo

Quienes transitamos cotidianamente, como simples peatones que somos, las calles urbanas no nos es necesario agudizar nuestros sentidos - vista, oído, olfato - para percibir muy acentuadamente en los rostros de los otros - viejos, jóvenes, niños, jornaleros, estudiantes, empleados, jubilados - la sonrisa, paz, tranquilidad y confianza que llevan como un presente feliz.
Seguramente que ya fueron sacudidos por los tremebundos titulares de los medios periodísticos de un robo, de un asesinato, de una violencia, de una corruptela, el gobierno, la Cristina, el Moreno, el INDEC, el faltante de aspirinas en algunos hospitales, la rebeldía de los pibes y los no tanto - Y ello entre mate y mate, el buen desayuno, la estampida de los hijos para la escuela, el jornal seguro, la olla parada (antes, ni para "parar la olla"), el subsidio por hijo y por maternidad, la jubilación mínima y el aguinaldo. Y la salida para el mercado, la tienda, carne para todos, pescado para todos, el fútbol para todos, lácteos para todos; el cumpleaños del viejo, el bautizo del bebé de la nena y por fin el casamiento. Entonces la calle es el desparramo del espíritu, el corazón y la mente que avizoran presente y futuro asegurados por las cartillas electorales de los candidatos, algunos de ellos impresentables, claro, pero en conjunto, unos y otros, en una carrera nada tranquila ni color de rosa. Si llegaran, muchos no saben en la que se han metido. O sí. Porque la agenda la marca con una caligrafía sobresaliente, el poder político en ejercicio. Ni el más lerdo, ni el recostado en la vereda de enfrente, podrá, si llega, a omitir lo ya garantizado: trabajo, inclusión, equidad, igualdad, seguridad. Ninguno podrá omitir gobernar, legislar y actuar para asegurar lo ya establecido y profundizarlo, ampliar las políticas reivindicatorias de los derechos de los sectores más vulnerables, ni la obligación de asegurarlas con mucho más: más distribución de la riqueza para menos pobreza, reforma tributaria para que los ricos paguen más, pero mucho más y reforma de la ley del sistema financiero para que el ahorro de los argentinos vaya a parar a los sectores realmente productivos mediante el crédito, la cooperación mutua y la solidaridad.

Seguir siendo parte activa en los nuevos paradigmas que marcan el rostro y la conciencia colectiva de la región, en una actitud de vigilia permanente para visualizar los movimientos del enemigo imperialista. Para los que ganen no hay alternativa. Y para los que pierdan, hablamos de las cúpulas, la arrogancia y prepotencia son dos actitudes a olvidar.

Mucho antes - días, semanas, meses - que se sepan los fríos números electorales al filo del fin de este día domingo 23 de octubre del 2011, los argentinos ya hemos elegido mantener y sostener lo que se perfila como la segura recuperación de la rica historia de las transformaciones en los más diversos órdenes en lo existencial y humano. No habrá manera de retroceder no obstante el poder de los sectores hegemónicos de la riqueza, la economía y las finanzas y ciertos niveles culturales. El pueblo argentino ya eligió.

La Quinta Pata, 23 – 10 – 11

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¿Guerra contra el terrorismo o dictadura terrorista mundial?

Évelin Torre

Luego de que el jueves pasado se conociera la muerte de Muammar Khadafi, Barack Obama demostró su satisfacción e incluso señaló que “empieza el camino de la democracia en Libia”. El mismo Obama que en su discurso inaugural decía, “Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad.”

¿Pero de qué paz y dignidad podemos hablar cuando se trata de la ejecución de un líder político, capturado luego de haber bombardeado un país durante más de siete meses? ¿Podemos hablar de paz y dignidad cuando nos referimos a la tortura y asesinato de más de setenta mil personas?

¿Qué clase de democracia es la que masacra sin piedad, aplicando torturas y asesinatos incluyendo racistas, como lo denunció la propia Amnistía Internacional, todo ello bajo un falso “humanitarismo” para “proteger” los derechos humanos del pueblo libio?

Pese a que, hace menos de un año, Khadafi era recibido con cordialidad extrema por Obama, este sostuvo que su muerte equivale a la victoria de la política exterior de los Estados Unidos.

Y en eso no se equivoca, pues se trata de otra victoria del imperialismo y su modalidad de exterminar a cualquiera que se oponga a satisfacer su sed de petróleo, gas y otros recursos naturales que tanto escasean hoy en el primer mundo.

Cierto es que a Khadafi se lo acusa de múltiples violaciones a los derechos humanos. Eso nadie lo niega y por ello, debería haber sido juzgado y condenado.

Sin embargo, el médico libio que analizó los cuerpos, aseguró que tanto Muammar Khadafi como su hijo murieron por heridas de bala. Es decir, que fue capturado y luego asesinado, lo que constituye un crimen de guerra.
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Si se trata del triunfo de la democracia y los derechos humanos ¿no deberían aplicarse los mismos estándares de justicia a todos, incluso a aquellos que categóricamente se le negaron otros?

¿Qué clase de pueblo que reclama justicia y respeto por los derechos humanos se agolpa en un mercado para contemplar un cadáver exhibido? ¿Y por qué Obama lo permite, cuando unos meses atrás se negó a mostrar el cuerpo de Osama Bin Laden, alegando que sería “un simple estímulo morboso que causaría más irritación que beneficios”? Lo mismo sucedió con la ejecución de Saddam Husein, que rápidamente recorrió el mundo por medio de internet.

Se trata de muchos interrogantes con una respuesta obvia: imperialismo genocida.

Pues claro, Afganistán, Irak y Libia no habían sido invadidos si allí no abundara el petróleo. Es gracias a ese “elíxir negro”, tan barato para ellos, que han tenido que pagar una cuenta tan cara.

Y hasta ahora, el resto del mundo permanece expectante, inmóvil ante las atrocidades del imperio. Pero no hay que olvidar que George W. Bush afirmó hace unos años que "debemos estar listos para atacar en cualquier oscuro rincón del mundo". ¿Y si ese oscuro rincón del mundo mañana es Latinoamérica? ¿Y si deciden inventar otra guerra para venir por nuestros recursos, como el agua, el petróleo, las semillas, la tierra?

¿Exigiremos respuestas en ese caso a la comunidad internacional? ¿Nos darán esas respuestas? Si las atrocidades cometidas en oriente no son hoy suficientes para movilizarnos, no sería conveniente, al menos por prudencia, comenzar a exigir límites a esta dictadura mundial?

Finalizo con aquella cita de John Le Carré:
-¿Van a matar a mucha gente, papá?
-Nadie que conozcas, querido. Sólo extranjeros.


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Las dos caras de la verdad que nuestra historia se ocupó de ocultar

Silvina Agüero

Unitarios versus Federales

Durante todo el siglo pasado, nuestra historia oficial se encargó de ocultar la otra cara de la verdad: seducidos ciegamente por las luces de la aristocrática Europa, nuestros mandatarios del siglo XlX y comienzos del XX, decidieron llevar a cabo una campaña civilizadora, que en la realidad se convirtió en una gran prepotencia sangrienta, signada por el desprecio y las injusticias para los nativos habitantes de las arrasadas tierras de nuestra nación.

“Por las buenas o por las malas”

Luego de la caída de los últimos bastiones federales, en Cepeda y Pavón en 1861, Mitre decidió poner en marcha su proyecto de unidad nacional, declarando a Buenos Aires como la rectora de las demás provincias; idea que estas últimas rechazaban por completo. Por ello, Mitre establece que la avanzada porteña “se haría por las buenas o por las malas…”

Mitre, como también Sarmiento y Avellaneda, llamaba despectivamente a las provincias los 13 ranchos habitados sólo por brutos e ignorantes a los que había que someter y, luego, educarlos solo en los principios liberales de Europa.
Pero lo que Buenos Aires llamó una “campaña civilizadora”, se convertiría en la realidad en una gran prepotencia sangrienta

Antagonismo entre Buenos Aires y las provincias: el gran conflicto interior
En Buenos Aires se creó el puerto que, en realidad, serviría para la ilegalidad, para el contrabando de la plata de las minas de Potosí y que, además, dislocaron el comercio existente hasta entonces entre Córdoba, Santiago del Estero y Tucumán con Cusco, Lima y Potosí. Es decir, que Buenos Aires se quedaba con todo el rédito del contrabando y de la aduana, condenando a las provincias a la miseria absoluta. Se producía así, una apertura del mercado, las importaciones sin recargo alguno y se destruía de este modo la industria nacional.
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Al mismo tiempo, se dio la espalda a los gauchos, porque Buenos Aires quería crear una nación a la semejanza de las aristocráticas luces de Europa. Fue por ese motivo, que todas las líneas férreas convergían en Buenos Aires, para llevar hasta allí los granos y las carnes. Se hicieron alianzas con los ingleses para la construcción de los ferrocarriles, los que contaban con la silenciosa complicidad de los dueños de los frigoríficos; la de los grandes estancieros terratenientes de la oligarquía porteña y, también, se daba prioridad a los intereses británicos. Tanto la red de trenes como los caminos terrestres solo se proponían una sola cosa: fortalecer a la grandiosa Buenos Aires.

Nuestra historia Argentina oficial del siglo pasado se ocupó siempre de tratar a los gauchos y a los caudillos de nuestra nación como negros, provincianos y brutos

Con la guerra de la Triple Alianza, se inició la llamada organización nacional de los llamados presidentes históricos Mitre, Sarmiento y Avellaneda, son los que escriben la “historia oficial” de nuestro país y crean el ejército nacional, para enviarlo a las provincias y domesticarlas por la fuerza.

Proponían: liberalismo económico, como en Europa, y autoritarismo en lo político. La dirigencia política de la época y los intelectuales, despreciaron al gaucho, a las tradiciones, al criollo y al provinciano, adulando solo lo europeo. Lamentablemente, en algunos sectores de nuestra sociedad, esta realidad dura hasta nuestros días. Según Sarmiento, lo de adentro era barbarie; lo de afuera, civilización.

Fue entonces que los caudillos, se levantaron en representación de los distintos intereses provinciales, para reclamarle a Buenos Aires el pago de las regalías aduaneras.


Las grandes y malas distribuciones de la tierra

Estas se hicieron durante la presidencia de Rivadavia y también, en la muy mal llamada campaña del desierto de Roca. En lugar de distribuirlas entre los colonos y los chacareros, se repartieron entre los miembros del Jockey Club de Armas; los del Club del Progreso y los del Jockey Club Argentino, en el caso de las tierras fértiles. Por ejemplo: la familia Martínez de Hoz, llegó a tener 25.000.000 de hectáreas…

Las tierras del sur fueron dadas a oficiales y soldados de la campaña, pero como eran pequeñas e inhóspitas, terminaron vendiéndolas a precios en verdad absurdos a especuladores. Fue de esta manera que se armaron las inmensas estancias del Sur.

Rivadavia fue todo un pionero de la especulación financiera y de la confusión entre lo público y lo privado.

Artigas y Dorrego
Ambos propusieron el modelo de Estados Unidos: estados independientes y, también, que se repartieran las rentas aduaneras. Como representaban a los intereses de la chusma y de los sectores populares, en oposición a la clase rica y decente, los dos tuvieron un fin un tanto parecido: a Dorrego lo fusilaron y a Artigas lo condenaron al exilio.

Manuel Belgrano y su gran secreto libertador
Eligió los colores celeste y blanco para nuestra bandera porque esos eran los colores de los borbones en España. El proyecto para nuestra independencia era aún un guardado secreto. Entonces de este modo, Belgrano simuló apoyar a Fernando Vll, que en ese momento era preso de Napoleón. Pero, en realidad, lo que Belgrano deseaba era enfrentar al ejército realista, que en ese momento bajaba de Lima.

Los que en verdad representaron los intereses nacionales
Ellos fueron, cada uno en su tiempo, Artigas, Dorrego, San Martín, Belgrano, Yrigoyen, Perón, Illia, Frondizi.

Los caudillos: simplemente eran defensores de sus provincias
Respondían a los intereses de las provincias porque tenían medios económicos para hacerlo. La mayoría de ellos eran terratenientes y pertenecían a la alta clase social. Esta situación les permitía tener ejércitos propios. Muchos de ellos tuvieron una gran formación académica, aunque la bastante mal llamada clase decente los despreció. Tal el caso de: Juan Bautista Bustos en Córdoba; Alejandro Heredia, abogado, de Tucumán; Facundo Quiroga en La Rioja, sumamente admirado; Estanislao López, en Santa Fe: en 1819 sancionó una constitución provincial democrática y federal; Francisco Ramírez, de Entre Ríos. Su política educativa fue en verdad ejemplar; Chacho Peñaloza en San Juan y La Rioja; y Pedro Molina en Mendoza.

Fuentes consultadas: Historias Argentinas, de Pancho O’ Donell; Lo pasado, pensado, de Felipe Pigna.

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